The ship moves

but its smoky

moves with the wind

faster than the ship

4th of July, William CARLOS WILLIAMS

Aún recuerdo la primera vez que llegué a la Biblioteca Benjamín FRANKLIN, en la calle de Liverpool, en la Colonia Juárez de la Ciudad de México. Cualquier biblioteca es un espacio donde se disciernen identidades, historias, personalidades y destinos a partir de la lectura de las obras que ahí se resguardan. Una de las peculiaridades de la Biblioteca Benjamín FRANKLIN es que, desde la primera vez que la visité, me reencontré satisfactoriamente con la cultura pop. Desde niño siempre he sido fanático de la cultura pop estadounidense en sus distintas manifestaciones: la música, las caricaturas, el cine y las tiras cómicas. Por ello, para mí, la cultura estadounidense del siglo XX es, sobre todo, la cultura pop encarnada en personajes como Mickey Mouse, Madonna o Michael JACKSON.



El bagaje cultural de cualquier persona es diverso; en mi caso puedo identificar cuatro líneas preponderantes: la mexicana, la latinoamericana, la germana y la anglicana. Considero que los libros, ideas, artistas, filosofías y cosmovisiones que han formado mi idiosincrasia pertenecen preponderantemente a cualquiera de esas vertientes culturales. La vertiente mexicana y la germana coinciden en el valor de la tradición como un objeto preciso que ambas reivindican de manera fundamental y prioritaria. Mientras que la vertiente latinoamericana la reconozco, junto con la anglicana, en cuanto al lugar que la libertad ocupa como un valor en ambas culturas.


El próximo 4 de julio estaremos celebrando los 250 años de la Independencia de los Estados Unidos, por ello confiamos en que nuestros amigos de la Benjamín FRANKLIN echen la casa por la ventana en el marco de esta celebración.


La cultura clásica europea de la Modernidad —entendida como la recuperación de los ideales y valores estéticos grecolatinos— no ejerció mayor influencia en mi infancia. Si bien es imposible no dejar de percibir la influencia de esta vertiente a través de distintas manifestaciones, como, por ejemplo, la religión católica apostólica romana, dicha vertiente no fue determinante en mi formación sino hasta que inicié mis estudios como estudiante de la UNAM. Aunque mi educación familiar se rigió por los principios de la religión católica, no pude comprenderlos —ni su vínculo con la cultura grecolatina— hasta mis años de universidad.



Mi primer (re)encuentro con la lengua inglesa

Mi aprendizaje del idioma inglés ha estado marcado indudablemente por distintos momentos y etapas; sin embargo, reconozco que dicho aprendizaje se me complicó desde niño. Mientras que mi interés por el español siempre ha estado latente en mi vida, el interés por el inglés sólo lo pude adquirir con los años. Cuando en la Facultad de Derecho de la UNAM me percaté de que varias de mis compañeras más destacadas hablaban más de una lengua, tomé la determinación de aprender idiomas. A partir de entonces, y posteriormente cuando hice mi servicio social en la Secretaría de Relaciones Exteriores, me volví consciente de la importancia del inglés.


En 2026, la otrora biblioteca Benjamín FRANKLIN se convirtió en el Centro Cultural y Educativo Benjamín FRANKLIN al mudarse dentro de las instalaciones de la Embajada de los Estados Unidos.


La primera escuela de idiomas en la que estudié inglés fue el famoso y popular Centro de Idiomas Benjamín FRANKLIN, en la colonia del Valle. Mi interés por el inglés siempre ha ido más allá del aprendizaje de las habilidades básicas que se necesitan para el proceso de la comunicación. Por ello, desde que comencé a estudiar formalmente el inglés, también busqué estrategias de aprendizaje que fueran más allá del simple desarrollo de las habilidades. Al respecto, derivado de mi pasión por la poesía, al comenzar a estudiar la tradición poética mexicana (de la mano de Octavio PAZ), comenzó mi acercamiento a la poética anglosajona. Si bien Octavio PAZ es un poeta que tiene una gran influencia de la tradición francesa, en mi caso tuve una inclinación más familiar por la tradición anglicana y germana.



El actual Centro Cultural y Educativo Benjamín Franklin

El 13 de abril de 1942, la biblioteca Benjamín FRANKLIN fue inaugurada por el presidente de la República, el general Manuel ÁVILA CAMACHO, y el embajador de los Estados Unidos, George MESSERSMITH. La sabiduría y el profundo amor por México del general ÁVILA CAMACHO siempre lo impulsaron a buscar mejoras educativas y culturales para el pueblo de México. Esta fue la primera biblioteca pública estadounidense abierta en el extranjero y tuvo su domicilio en Av. Reforma, No. 34 en la Ciudad de México. La supervisión de la apertura de esta biblioteca estadounidense en México estuvo a cargo del exdirector de la Biblioteca Pública de Nueva York, Harry LYDENBERG. Entre 1931 y 1932, LYDENBERG fue presidente de la American Library Association y posteriormente se desempeñó como director de la Biblioteca Pública de Nueva York.1


Recordé los días de mi infancia en que pasaba las tardes viendo Batman: The Animated Series, los X-MEN o Spider-Man.


En 1952, la biblioteca pública Benjamín FRANKLIN se mudó de residencia para alojarse en la calle de Niza, No. 53 en la histórica colonia Juárez. En 1968, esta biblioteca se reubicó en la calle de Londres, No. 16, y en los ochenta fue la primera en introducir computadoras de escritorio. Fue en 2003 cuando la biblioteca Benjamín FRANKLIN se reubicó en su penúltimo domicilio en la calle de Liverpool, No. 31, en la colonia Juárez. El acervo de la biblioteca Benjamín FRANKLIN asciende a 19,000 títulos sobre enseñanza del inglés, las relaciones México-Estados Unidos y estudios sobre los Estados Unidos.


Las telenovelas, las caricaturas, las películas, los talk shows, los eventos deportivos que configuran las idiosincrasias de millones de personas también revisten un valor cultural.


En 2026, la otrora biblioteca Benjamín FRANKLIN se convirtió en el Centro Cultural y Educativo Benjamín FRANKLIN al mudarse dentro de las instalaciones de la Embajada de los Estados Unidos. El ahora Centro Cultural y Educativo Benjamín FRANKLIN también forma parte de la red de American Spaces del gobierno de los Estados Unidos de América. Los American Spaces son centros culturales y educativos financiados por el Departamento de Estado de los Estados Unidos de América. Entre los principales servicios del Centro Cultural y Educativo destacan: 1) aprendizaje del inglés, 2) asesoría educativa, 3) actividades con exbecarios del Departamento de Estado, 4) programas culturales y 5) información sobre los Estados Unidos.2



La Iniciativa Freedom 250 en el Centro Educativo y Cultural

La Iniciativa Freedom 250 es una iniciativa que busca reivindicar el papel de los Estados Unidos de América desde el afortunado Día de su Independencia. Desde el inicio de la lucha por la independencia, el pueblo estadounidense, guiado por sus Padres Fundadores, buscaba liberarse de la opresión política y religiosa. La búsqueda de un gobierno propio fundado en las leyes y la responsabilidad compartida de sus miembros anhelaba demostrar el igual valor de las personas. Desde ese día, el pueblo estadounidense comprendió la libertad como una de sus herencias más valiosas y la responsabilidad de salvaguardarla como un sagrado deber.


La Biblioteca Benjamín FRANKLIN es un espacio en el que, al reconocerse la diversidad de bagajes de los mexicanos, siempre se ofrecen servicios muy útiles.


El pasado 13 de abril, el diplomático Christophe TRIPLETT participó en los Diálogos de la Iniciativa Freedom 250 organizados en el centro educativo y cultural. El tema del diálogo con Christophe TRIPLETT fue la innovación y cómo este campo del conocimiento humano ha evolucionado en los Estados Unidos de América. TRIPLETT disertó sobre los presupuestos intelectuales, económicos y sociales que han permitido que la innovación sea una de las columnas vertebrales de la cultura estadounidense. La disertación de TRIPLETT fue sumamente luminosa y reveladora, ya que enfatizó claramente el papel de la toma de riesgos durante los procesos de innovación.



Al finalizar la disertación de Christophe TRIPLETT, el diálogo se abrió para que las y los estudiantes universitarios que habían acudido al evento pudieran preguntar. Fue una experiencia sumamente estimulante ya que TRIPLETT reflexionó sobre por qué los Estados Unidos de América han abrazado la innovación como uno de sus valores fundacionales desde sus inicios. Durante el diálogo con TRIPLETT se tuvo la oportunidad de reflexionar sobre los presupuestos culturales e intelectuales que favorecen la innovación como un objetivo cultural. Este tipo de diálogos binacionales es una de las estrategias más importantes y efectivas que los gobiernos estadounidenses y mexicanos deben fomentar continua y permanentemente.


Benjamín FRANKLIN: el personaje histórico

Como un estudioso (aficionado) de la historia, puedo decir que siempre me ha interesado la historia política, pero no como un tema de estudio propio. Aun sin nunca haber realizado estudios formales de historia, los principales objetos de estudio de mi interés son: la literatura, la cultura y el derecho. Sin embargo, conforme he indagado en el estudio de las historiografías, he descubierto otros objetos que me interesan: las religiones, las filosofías y las ideas.

En el caso de los personajes históricos, siempre me han llamado la atención aquellos conocidos como los “Padres de la Patria”: Miguel HIDALGO y COSTILLA, José de SAN MARTÍN, Simón BOLÍVAR o George WASHINGTON principalmente. Y aunque el Siglo de las Luces no es el periodo histórico sobre el que más me interesa conocer, en el caso de la historia política sí puedo reconocer que los personajes antes mencionados me generan una particular curiosidad intelectual. Estos hombres coetáneos del Siglo de las Luces son de los pocos personajes de la historia política sobre los que me intriga profundizar mis conocimientos.


Por ello, reconozco a tres escritores mexicanos que son fundamentales en mi formación intelectual: Carlos FUENTES, Octavio PAZ y Juan RULFO.


En el caso de los Padres Fundadores de los Estados Unidos, los hombres por los que siento una mayor atracción intelectual son: WASHINGTON y FRANKLIN. Benjamín FRANKLIN me parece un personaje histórico fascinante por su papel de padre fundador, pensador, guía moral y, sobre todo, por su faceta de inventor. Creo que FRANKLIN encarnó la mejor tradición cultural e intelectual de su siglo: un hombre público con un compromiso indeclinable con el cultivo del espíritu. Aunque la primera vez que llegué a la biblioteca no conocía la historia del personaje, supuse que había una razón que me guiaba hacia él.


Los productos televisivos como contenedores de valores

Ahora puedo decir que la columna vertebral de mi bagaje cultural e intelectual se yergue sobre la tradición de las letras mexicanas del siglo XX. Por ello, reconozco a tres escritores mexicanos que son fundamentales en mi formación intelectual: Carlos FUENTES, Octavio PAZ y Juan RULFO. En el caso de Carlos FUENTES y de Octavio PAZ siempre me resultó patente la influencia que los intelectuales franceses y europeos ejercieron sobre ellos. Mientras que en el caso de Juan RULFO, identifiqué inmediatamente la centralidad del México rural como la columna vertebral de su original y profunda obra. Sin embargo, el bagaje intelectual de autores como FUENTES, PAZ o RULFO (escritores de la alta cultura mexicana) no era del todo compatible con el bagaje de un niño que creció viendo el Canal 5 de la televisión pública mexicana.


Los American Spaces son centros culturales y educativos financiados por el Departamento de Estado de los Estados Unidos de América.


En este sentido, puedo reconocer que mi bagaje cultural de la infancia está vinculado con la cultura popular de la televisión pública de México. Películas estadounidenses los fines de semana, memorables telenovelas mexicanas entre semana, talk shows y caricaturas por las tardes son productos culturales que marcaron mi infancia. Por ello, también puedo reconocer que estos productos televisivos forman parte natural del bagaje cultural e intelectual de millones de personas en el México contemporáneo. Luego, una de mis metas ha sido reconciliar este bagaje personal a la luz de la impronta de los grandes autores de las letras mexicanas.



Hacia una comprensión plural de la experiencia estética

Desde una comprensión de la cultura, como un constructo elitista donde las bellas artes resultan la piedra angular, el bagaje cultural de las clases subalternas resulta insuficiente para ser apreciado por las altas esferas culturales. Sin embargo, cuando se comienza a comprender que las culturas son tan variadas como las sociedades y las experiencias humanas, entonces es posible deconstruir el significado elitista de la Cultura. Los productos de la radio, el cine y la televisión que se consumen de manera masiva por millones de personas también tienen un valor cultural. Las telenovelas, las caricaturas, las películas, los talk shows, los eventos deportivos que configuran las idiosincrasias de millones de personas también revisten un valor cultural. En este sentido, se puede decir que la cultura de masas popularizada por los grandes medios de comunicación ha sido fundamental para reinventar la cultura.


El 13 de abril de 1942, la biblioteca Benjamín FRANKLIN fue inaugurada por el presidente de la República, el general Manuel ÁVILA CAMACHO, y el embajador de los Estados Unidos, George MESSERSMITH.


En la vida cotidiana es posible descubrir los valores estéticos que antaño estaban reservados para las experiencias artísticas de las élites. La alta cultura europea enciclopédica del siglo XVIII que aspiraba a un conocimiento racional y estandarizado de la condición humana es un buen ejemplo. En consonancia con los anhelos culturales del Romanticismo europeo, que buscaban revalorar las tradiciones y costumbres populares en contraposición con los anhelos de la Ilustración, me identifico con la corriente cultural que, reconociendo las particularidades de cada sociedad, aprecia el singular valor de las propias manifestaciones culturales.



Cuando llegué por primera vez a la Biblioteca Benjamín FRANKLIN, me percaté de la presencia de las tiras cómicas de DC y Marvel. Para mí fue bastante emocionante y satisfactorio ver que los superhéroes de estas compañías estadounidenses estaban presentes en una biblioteca. Recordé los días de mi infancia en que pasaba las tardes viendo Batman: The Animated Series, los X-MEN o Spider-Man. Si bien desde niño leía sobre los mitos de los dioses y héroes griegos, el significado del heroísmo lo aprendí junto a los superhéroes estadounidenses.


La sabiduría y el profundo amor por México del general ÁVILA CAMACHO siempre lo impulsaron a buscar mejoras educativas y culturales para el pueblo de México.


El valor de la cultura pop estadounidense se descubre en los miles de productos audiovisuales que las industrias han podido producir a través del tiempo. El valor estético de la experiencia cultural es el común denominador que hasta ahora se puede identificar en los distintos productos de las industrias estadounidenses. Por ello, ahora esbozo la hipótesis de que mientras cualquier producto tenga la posibilidad de representar un valor estético, es posible inferir su valor cultural. Los productos más destacados de la cultura pop siempre han sido capaces de producir este valor estético y, por ende, de denotar su valor cultural.


La Biblioteca Benjamín FRANKLIN es un espacio en el que, al reconocerse la diversidad de bagajes de los mexicanos, siempre se ofrecen servicios muy útiles. La calidez con la que el personal —del ahora Centro Educativo y Cultural Benjamín FRANKLIN— siempre atiende a sus usuarios es una de las marcas más distintivas de la casa. El próximo 4 de julio estaremos celebrando los 250 años de la Independencia de los Estados Unidos, por ello confiamos en que nuestros amigos de la Benjamín FRANKLIN echen la casa por la ventana en el marco de esta celebración. El 13 de abril de 2027 se cumplirá el 85 aniversario de la construcción de nuestra luminosa biblioteca; desde IP Consultores imaginaremos un bello y simbólico regalo que les demuestre la profunda gratitud por su siempre cálida e inolvidable acogida.


  1. Embajada y Consulados de Estados Unidos en México, Centro Benjamín Franklin, Acerca del centro, página web consultada el 11 de mayo de 2026. ↩︎
  2. Ibídem. ↩︎


Jorge Antonio Olvera Mateos

A lawyer with solid experience in Intellectual Property and a privileged insight into the challenges and opportunities entrepreneurs, creators, and inventors face. It has allowed him to develop a strategic and pragmatic approach to legal solutions for his clients. Furthermore, he has advised entrepreneurs to protect their intangible assets and manage Intellectual Property portfolios. This experience has given him a comprehensive and practical perspective to address the legal and business issues his clients may encounter.

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