Dedicado a los locatarios del mercado de San Juan Pantitlán

comprometidos en atender puntualmente a sus visitantes …

El comercio ha sido una de las instituciones más importantes en la historia de la civilización humana que ha permitido la evolución de nuestra especie. Gracias a la actividad comercial, los seres humanos hemos sido capaces de evolucionar desde que -en los albores de la civilización- surgió esta institución social. En México, existen rastros importantes de la actividad comercial desarrollada por los pueblos originarios desde los primeros indicios civilizatorios que hubo en estas promisorias tierras. Por ello, creemos que, al día de hoy, el comercio en México ha permitido el desarrollo de una cultura comercial propia de la idiosincrasia mexicana.


El trabajo diligente y eficiente de los mexicanos que desde la antigüedad han habitado el Valle de Anáhuac, se hace presente cuando los hombres y las mujeres que colaboran en las carnicerías ejecutan sus actividades.


En esta ocasión, iniciamos una serie de publicaciones a fin de desentrañar la cultura comercial mexicana -las prácticas y las mentalidades- que la hacen posible. Para ello, hemos decidido que el estudio y el análisis de los mercados (fijos y sobre ruedas) del país, sean el objeto de estas publicaciones. Las dinámicas laborales, mercantiles y comerciales que surgen en los mercados resultan una muestra fundamental para la comprensión de las dinámicas del sistema comercial mexicano. En el marco del análisis económico de pequeña escala, encuadramos esta publicación, y por ello, el de San Juan Pantitlán es el primero que analizaremos.


Deliciosos tacos de pastor de la taquería DON FRANK sucursal Iztapalapa.

Entre Neza e Iztapalapa: el mercado de San Juan Pantitlán

Ubicado en la zona oriente de la Ciudad de México, el mercado de San Juan Pantitlán -también conocido como mercado de carnes de San Juan- es uno de los 329 de la Ciudad de México. El mercado de San Juan Pantitlán se extiende sobre tres colonias del oriente de la Ciudad de México: JUÁREZ Pantitlán, Juan ESCUTIA y Agrícola Pantitlán.[i] Ubicado en la calle 7 -sobre el Anillo Periférico oriente- el mercado de San Juan Pantitlán se encuentra en las alcaldías Iztacalco e Iztapalapa de la Ciudad de México, así como el municipio de Nezahualcóyotl. Desde nuestra perspectiva -y como antiguos vecinos del mercado- creemos que no es casualidad que dicho mercado haya florecido en dicha zona de la metrópolis.


Porque si algo sabemos hacer los mexicanos es siempre brindar una cálida, muy feliz e inolvidable acogida a quienes nos visitan desde tierras lejanas. Los oriundos de Río de la Plata no pueden ser la excepción.


La historia de los mercados de la Ciudad de México es antigua, ya que, de acuerdo con Blanca ROSAS BARRERA, se remonta al siglo XIX. En este sentido, se puede identificar mercados muy importantes como el del Parián, el del Volador, la plazuela de Jesús o la plazuela de Villamil.[ii] En el siglo XX hubo célebres mercados como los de la Merced, San Lucas, San Juan, JUÁREZ, San Cosme, MARTÍNEZ DE LA TORRE, 2 de abril, Santa Ana o Santa Catarina. Durante el siglo pasado, se construyeron la mayoría de los mercados que aún existen en la Ciudad de México, y el mercado de San Juan Pantitlán no fue la excepción.


Figura de un toro sostenida por su creador: el artista Ramón LLERENA MARTIGNON, vecino de la colonia Agrícola Pantitlán

Los artífices del mercado de San Juan Pantitlán: sus trabajadores

De acuerdo con Angela MOLINA, en la Ciudad de México, existen 10.915 taquerías,[iii] y debido a la calidad de la carne del mercado de San Juan Pantitlán, muchas de ellas lo han vuelto su mercado predilecto. Cada madrugada, cientos de hombres y mujeres se enfilan en las carnicerías para comenzar su labor de limpieza y corte de las distintas carnes que se venden en el mercado. Gracias a este extenuante -pero muy incomprendido- trabajo, las familias mexicanas -que viven en la zona metropolitana- pueden degustar nutritiva carne de cerdo o res. Si bien, en el mercado se puede encontrar cortes selectos como arrachera, rib eye, sirloin, t-bone, back rib o steak house, también se encuentra menudencias.[iv]


De acuerdo con Marco BETETA, la historia del mercado de San Juan Pugibet data del año 1855, aunque su origen se remonta a un tianguis originario de “San Juan MOYOTLANO.”


Los hombres y las mujeres que trabajan en las carnicerías forman parte de la cadena que lleva a los hogares de la Ciudad de México y del Estado de México carne fresca y de calidad. No obstante que el mercado de San Juan Pantitlán es conocido por la venta de carne, también es importante mencionar que los locatarios ofrecen verduras y frutas frescas de calidad. Asimismo, cuando hablamos de un mercado, no sólo debemos referirnos a los productos que ahí se ofrecen, si no también, a las dinámicas -prácticas y mentalidades- que lo hacen posible. Por ello, el mercado de San Juan Pantitlán es un microcosmos de la Ciudad de México donde se puede conocer cabalmente la cultura comercial mexicana.


Banda de música “Rosario-Guerrero” en la misa de acción de gracias por las familias de Guerrero.

La parroquia de San Juan Bautista JUÁREZ Pantitlán

Cuando uno se adentra por los sinuosos -y laberínticos- pasillos del mercado de San Juan Pantitlán puede encontrar repentinamente el templo de San Juan Bautista. En la tradición cristiana, San Juan Bautista fue el hombre que anunció el advenimiento de Jesús de Nazaret como el Cristo del luminoso pueblo elegido. Hijo de Zacarías e Isabel, Juan el Bautista fue uno de los predicadores que advirtió de la inminente venida de Jesús al pueblo de Israel.[v] Bajo el patronazgo de este santo oriundo de Judea, se encuentra la parroquia de San Juan Bautista JUÁREZ Pantitlán perteneciente a la Diócesis de Nezahualcóyotl.


De acuerdo con la Convención para la Salvaguardia del Patrimonio Cultural Inmaterial, el patrimonio cultural intangible comprende “usos, representaciones, expresiones, conocimientos y técnicas -junto con los instrumentos, objetos, artefactos y espacios culturales que les son inherentes- que las comunidades, los grupos y en algunos casos los individuos reconozcan como parte integrante de su patrimonio cultural.


El pasado 24 de junio – día de San Juan Bautista- como cada año, los locatarios y vecinos del mercado echaron la casa por la ventana para celebrar al santo patrono. En la zona de la Agrícola Pantitlán, la Juan ESCUTIA y la JUÁREZ Pantitlán, los vecinos sabemos que ese día es uno de gran fiesta y algarabía en el mercado. Desde los albores de la civilización mexicana, los mexicanos hemos sido fieles a la celebración de las fiestas sacras y, en el caso de la fiesta de San Juan Bautista no ha sido la excepción. La fe de los locatarios, vecinos y clientes por el santo de Judea, es de tal envergadura que se ha vuelto una fiesta patronal sin igual en la zona metropolitana.


Fachada principal del templo de San Juan Bautista de JUÁREZ Pantitlán

Los mercados de la Ciudad de México: patrimonio cultural intangible

El 16 de agosto de 2016, “las manifestaciones tradicionales que se reproducen en los mercados públicos” de la Ciudad de México fueron declarados como patrimonio cultural intangible de la ciudad. De acuerdo con la Convención para la Salvaguardia del Patrimonio Cultural Inmaterial, el patrimonio cultural intangible comprende “usos, representaciones, expresiones, conocimientos y técnicas -junto con los instrumentos, objetos, artefactos y espacios culturales que les son inherentes- que las comunidades, los grupos y en algunos casos los individuos reconozcan como parte integrante de su patrimonio cultural.”[vi] Asimismo, de conformidad con el decreto, los mercados públicos conservan valores que preservan tradiciones mercantiles que se remontan a la época de los pueblos originarios.


Cada madrugada, cientos de hombres y mujeres se enfilan en las carnicerías para comenzar su labor de limpieza y corte de las distintas carnes que se venden en el mercado.


Algunos de los elementos que forman parte del patrimonio cultural intangible son: 1) las formas de expresión popular, 2) las relaciones de parentesco, paisanaje y compadrazgo, y 3) la oferta de bienes simbólicos de identidad.[vii] Asimismo, otros elementos destacados del patrimonio cultural intangible son: 4) la provisión cultural de utensilios, procesamientos, ingredientes y materias primas alimentarias originarias, y 5) las prácticas culturales y saberes sociales. En el caso del mercado de San Juan Pantitlán resulta evidente cada uno de estos elementos que configura al mercado público como patrimonio cultural intangible de la Ciudad de México. Sin embargo, aunque este mercado contiene todos y cada uno de los elementos que lo vuelven patrimonio cultural intangible, de ninguna manera es el único.


Imagen de San Juan Bautista en el templo de San Juan Bautista JUÁREZ Pantitlán

El mercado de San Juan Pugibet: el gemelo “gourmet” del mercado de San Juan Pantitlán

Si en el oriente de la Ciudad de México, reside el mercado de San Juan Pantitlán, en el centro histórico habita otro encomendado al mismo santo patrono: el mercado de San Juan Pugibet. El mercado de San Juan Pugibet está ubicado sobre las calles de Ernesto PUGIBET esquina plaza Buen Tono, en el otrora barrio de “San Juan MOYOTLANO.”[viii] Si bien, ambos mercados comparten el patronazgo del mismo santo, entre ellos existen diferencias abismales; mientras que el mercado de Pantitlán es célebre por las carnes, el de PUGIBET lo es por los alimentos exóticos.


En el siglo XX hubo célebres mercados como los de la Merced, San Lucas, San Juan, JUÁREZ, San Cosme, MARTÍNEZ DE LA TORRE, 2 de abril, Santa Ana o Santa Catarina.


De acuerdo con Marco BETETA, la historia del mercado de San Juan Pugibet data del año 1855, aunque su origen se remonta a un tianguis originario de “San Juan MOYOTLANO.” El mercado de San Juan Pugibet es “gourmet” porque ahí se puede comprar carnes exóticas como las de jabalí, tigre, león, cocodrilo, búfalo o canguro. Asimismo, el mercado de San Juan Pugibet es famoso por la oferta de frutos del mar que se encuentran como mantarrayas, anguilas, langostinos o tiburón. Sin embargo, quizá los alimentos más exóticos que se puede encontrar sean los chinicuiles, las cucarachas de Madagascar, los escamoles, las tarantulas y los escorpiones.[ix]


Fotografía tomada por nuestros amigos argentinos en un encuentro con el dr. Enrique Domingo DUSSEL AMBROSINI en la librería Octavio PAZ en 2016.

La visita de unos argentinos a los mercados gemelos de San Juan

Era 2016 -y aún vivíamos en la Ciudad de México- cuando unos amigos oriundos de Buenos Aires, Argentina pasaron unas semanas en nuestro bellísimo país. Como su visita aconteció previa al mes patrio, cuando nos pidieron que los lleváramos a conocer lugares emblemáticos de la ciudad, decidimos llevarlos a los mercados de San Juan Pantitlán y de San Juan Pugibet. En el mercado de San Juan Pugibet -después de haber recorrido todos y cada uno de sus pasillos- degustamos unos deliciosos pinchos de jamón serrano con vino tinto. Mientras que en el mercado de San Juan Pantitlán -después de haber recorrido todos y cada uno de sus pasillos- degustamos unas riquísimas gorditas de chicharrón y refrescos.


El mercado de San Juan Pantitlán se extiende sobre tres colonias del oriente de la Ciudad de México: JUÁREZ Pantitlán, Juan ESCUTIA y Agrícola Pantitlán.


Nuestros amigos quedaron fascinados por la experiencia de haber conocido ambos mercados ya que, aunque son diametralmente opuestos, en ambos descubrieron la inigualable calidez mexicana. La simpatía que causó a los locatarios y vendedores de ambos mercados, el saber que nuestros amigos los visitaban desde Argentina fue motivo de entusiasmo. Como es frecuente para los turistas tomar muchas fotos cada vez que visitan un lugar, nuestros amigos no dudaron en tomarse fotos con los locatarios. Ese día sucedió una química especial entre nuestros amigos y los comerciantes que, hoy en día, no estamos seguros pueda volver a ocurrir entre los locatarios de los mercados de San Juan Pantitlán y de San Juan Pugibet.


Vecino llegando a la esquina de la calle Gral. Juan de la Luz ENRÍQUEZ en la colonia Juan ESCUTIA

El luminoso futuro del mercado de San Juan Pantitlán

Ahora, podemos sostener -sin temor a caer en ninguna exageración- que el mercado de San Juan Pantitlán representa la quintaescencia de la antigua cultura mexicana. El trabajo diligente y eficiente de los mexicanos que desde la antigüedad han habitado el Valle de Anáhuac, se hace presente cuando los hombres y las mujeres que colaboran en las carnicerías ejecutan sus actividades. Al transitar por la calle 7 resulta casi imposible no constatar el ir y venir de los carniceros que acarrean reces o cerdos, así como de la clientela que pide y paga por la carne. Si algo, desde tiempos ancestrales, han sabido hacer los mexicanos es el trabajo extenuante y diligente: silencioso, de manera eficiente y siempre cosechando abundantes frutos.


En México, existen rastros importantes de la actividad comercial desarrollada por los pueblos originarios desde los primeros indicios civilizatorios que hubo en estas promisorias tierras.


Nuestros amigos argentinos nos dijeron que la próxima vez que volvieran a México, desearían volver a visitar los luminosos mercados “gemelos” de San Juan. La última vez que estuvimos en la misa de acción de gracias por el día de San Juan Bautista pedimos para que así suceda próximamente. Esperamos que la siguiente ocasión que visiten los mercados “gemelos” de San Juan, los locatarios los sorprendan mostrándoles algo que la última vez no vieron. Porque si algo sabemos hacer los mexicanos es siempre brindar una cálida, muy feliz e inolvidable acogida a quienes nos visitan desde tierras lejanas. Los oriundos de Río de la Plata no pueden ser la excepción.


[i] DEL MORAL, Sarah, “San Juan Pantitlán: El Barrio Más “Sangriento” de la CDMX,” México, Animal Gourmet, 26 de noviembre de 2017, página web consultada el 20 de agosto de 2026.

[ii] ROSAS BARRERA, Blanca Azalia, “Los mercados de la Ciudad de México entre 1840 y 1910: administración y distribución de las infraestructuras para el abasto urbano,” Oficio. Revista de Historia e Interdisciplina, 30 de junio de 2024, página web consultada el 19 de agosto de 2026.

[iii] MOLINA, Ángela, “San Juan Pantitlán, El Mercado Preferido de lxs Taquerxs,” 27 de agosto de 2024, página web consultada el 20 de agosto de 2026.

[iv] DEL MORAL, Sarah, op. cit., no. 1.

[v] Aciprensa, Biografía de San Juan Bautista, Nacimiento, página web consultada el 21 de agosto de 2026.

[vi] MANCERA ESPINOSA, Miguel Ángel, Decreto por el que se declara patrimonio cultural intangible a las manifestaciones tradicionales que se reproducen en los mercados públicos ubicados en la Ciudad de México, Gaceta Oficial de la Ciudad de México, 16 de agosto de 2016, 19ª Época, No. 138, página web consultada el 21 de agosto de 2026.

[vii] ibídem.

[viii] MexiccoCity, Mercado de San Juan, página web consultada el 21 de agosto de 2026.

[ix] BETETA, Marco, Conoce el Mercado de San Juan de carnes exóticas, página web consultada el 21 de agosto de 2026.

Categorías: MERCADOS

Jorge Antonio Olvera Mateos

A lawyer with solid experience in Intellectual Property and a privileged insight into the challenges and opportunities entrepreneurs, creators, and inventors face. It has allowed him to develop a strategic and pragmatic approach to legal solutions for his clients. Furthermore, he has advised entrepreneurs to protect their intangible assets and manage Intellectual Property portfolios. This experience has given him a comprehensive and practical perspective to address the legal and business issues his clients may encounter.

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