La familia BORGES HASLAM es, al día de hoy, -sin duda alguna- una de las familias más ilustres en la historia de la República Argentina. A lo largo de la historia de la República Argentina, esta familia ha brindado a la sociedad célebres y muy ilustres militares, intelectuales y artistas. Fundada por el patriarca Francisco Isidro BORGES LAFINUR [1835-1874] y doña Frances Anne HASLAM ARNETT [1871-1935] sus nietos, Jorge Luis y Norah, fueron los más preciados frutos de esa dinastía. BORGES LAFINUR, nacido en Montevideo, en la República Oriental del Uruguay, fue un militar que se unió al Ejército Grande bajo el mando del brigadier general Justo José DE URQUIZA [1801-1870].
Jorge Luis Francisco Isidoro BORGES ACEVEDO no es más que el fruto de los afectos, el amor y la amistad de los hombres y de las mujeres que lo circundaron.
La misma opinión nos merece la familia ACEVEDO SUÁREZ, de la que nació una mujercita -en la ciudad de Buenos Aires- que pasaría a la historia argentina como Leonor Rita. Esta familia fue fundada por don Isidoro ACEVEDO LAPRIDA [1828-1918] oriundo de San Nicolás de los Arroyos, Buenos Aires y doña Leonor SUÁREZ HAEDO [1837-1918]. Doña Leonor SÚAREZ HAEDO fue hija del coronel Manuel Isidoro SÚAREZ [1799-1846] quien luchó en el Ejército de los Andes bajo las órdenes del general José Francisco de SAN MARTÍN. Del amor entre la familia BORGES LAFINUR y la familia ACEVEDO SUÁREZ pudo ver la luz Jorge Francisco Isidoro Luis y Leonor Fanny BORGES ACEVEDO.

María KODAMA SCHWEIZER: artífice de la Fundación
Si bien, la Fundación Internacional Jorge Luis BORGES es la guardiana del iluminante legado literario del nieto de Francisco Isidro BORGES e Isidoro ACEVEDO, esta fundación internacional es fruto de la iniciativa de una mujer. María KODAMA SCHWEIZER, hija de doña María Antonia SCHWEIZER y de don Yosaburo KODAMA vio la luz del mundo el 10 de marzo de 1937. Escritora y traductora nacida en Buenos Aires, República Argentina estudió en la ilustrísima Universidad de Buenos Aires donde conoció a Jorge Francisco Isidoro Luis. Sin embargo, María y BORGES ACEVEDO contrajeron matrimonio hasta el 26 de abril de 1986, tan sólo unos meses antes del fallecimiento del bardo argentino.
En 1970, BORGES ACEVEDO recibió uno de los galardones que -a nuestro parecer- más feliz lo hicieron:
El 24 de agosto de 1988, María KODAMA creó la Fundación Internacional Jorge Luis BORGES asentada en Anchorena 1660, en Buenos Aires, República Argentina. Actualmente el Consejo de Administración de la Fundación lo integran: la dra. María Victoria KODAMA, presidenta; el lic. Fernando FLORES MAIO, vicepresidente, el dr. Matías KODAMA, secretario y la dra. Mariana del Socorro KODAMA, tesorera. Mientras que, como vocales de la fundación, fungen el dr. Lucas Martín ADUR NOBILE, la dra. María Belén KODAMA, la dra. María Eugenia VIDAURRE y el dr. Fernando Óscar SOTO.1 El trabajo que realiza la fundación internacional ha cosechado bastantes frutos debido al gran equipo de expertos y especialistas que lo organizan y lo ejecutan.

El Comité Académico Consultivo lo integran: el dr. Lucas Martín ADUR NOBILE, el dr. Daniel ATTALA, la dra. Magdalena CÁMPORA y la dra. Gwendolyn DÍAZ-RIDGEWAY. Asimismo, forman parte de este ilustrísimo comité académico: el dr. Guido HERZOVICH, el dr. Robin LEFERE, la dra. Luce LÓPEZ-BARALT y la dra. Annick LOUIS. También forman parte del comité: el dr. Julio SCHVARTZMAN de la Universidad de Buenos Aires y el dr. Edwin WILLIAMSON de la Universidad de Oxford.2 Sin lugar a dudas, este ilustre comité académico integra a varios de los expertos más destacados de la obra de BORGES ACEVEDO alrededor del mundo.
La sabiduría de la mujer de Jorge Francisco Isidoro Luis, María KODAMA, al haber constituido dicha fundación, es un tesoro que debemos proteger y salvaguardar.
Por otra parte, existe un Comité ejecutivo integrado por Constanza CASAGRANDE, Nicolás CORIA NOGUEIRA, Edna GOLDMAN, Rodrigo MURYÁN, Alan OJEDA, Gabriela RAIDÉ y María SEVLEVER.3 Este comité ejecutivo está a cargo del dr. Lucas Martín ADUR NOBILE y se encarga de realizar tareas de catalogación, visitas guiadas, cursos y capacitaciones.4 Las credenciales académicas y profesionales de todos y cada uno de los integrantes de la fundación demuestran claramente que se encuentra en las mejores manos. En nuestro caso, tenemos la seguridad, certeza y confianza de que el legado de Jorge Francisco Isidoro Luis y María KODAMA está muy bien resguardado.

La Misión de la fundación internacional
La Fundación Internacional Jorge Luis BORGES tiene como objetivo difundir la obra del bardo argentino. Busca reconocer a personas e instituciones que han contribuido a la difusión de la obra de Jorge Francisco Isidoro Luis. Un objetivo muy loable de la fundación internacional es la creación de premios y reconocimientos a escritores noveles a fin de estimular su vocación escritural. Además, la fundación Jorge Luis BORGES busca promover el intercambio cultural con instituciones, bibliotecas, centros de estudios, universidades nacionales y extranjeras (tanto públicas como privadas). Auspiciar iniciativas que favorezcan la publicación, la difusión, la circulación y la protección de los libros, tanto en la República Argentina como en el extranjero. Finalmente, otro de los objetivos de la fundación internacional es la promoción de la cultura en todas sus manifestaciones, fiel al espíritu del bardo argentino.5
Y que al final -tal y como lo hubiera deseado Jorge Luis Francisco Isidoro- su legado no sólo se reduzca a su obra, sino que permita reconocer felizmente a quienes, en su ayer, en su presente y en su mañana lo acompañaron, lo acompañan y lo acompañarán.
El escritor que no ganó el premio Nobel pero …
Sin lugar a dudas, el Premio Nobel de Literatura es la más alta distinción que cualquier hombre o mujer de letras puede recibir en vida. Sin embargo, no fue el caso de nuestro admirado bardo argentino, Jorge Francisco Isidoro Luis. Le corresponde a los historiadores de la literatura explicar los motivos de la Academia Sueca para no haber otorgado dicho galardón literario a BORGES ACEVEDO. No obstante, ello no debe amargarnos a nosotros, sus lectores, ya que, en vida, BORGES ACEVEDO fue galardonado y premiado con reconocimientos de incalculable relevancia.
Los galardones a MISTRAL, ASTURIAS, NERUDA, GARCÍA MÁRQUEZ, PAZ, VARGAS LLOSA -por mencionar a los latinoamericanos- reconocieron tradiciones literarias e intelectuales muy valiosas e inigualables.
Los primeros premios le llegaron cuando, en 1944, la Sociedad Argentina de Escritores le otorgó el Gran Premio de Honor por su libro “El jardín de senderos que se bifurcan.” Unas décadas más tarde, el premio Formentor junto a Samuel BECKETT en 1961 por parte del Congreso Internacional de Editores. En 1962, el gobierno del general Charles DE GAULLE concedió a BORGES la Orden de las Artes y las Letras a propuesta de André MALRAUX. El año siguiente recibió el Gran Premio del Fondo Nacional de las Artes y de la Universidad de los Andes.

En 1964, la Sociedad Dante ALIGHIERI le otorgó la medalla de oro correspondiente al IX Premio de Poesía de Florencia. Al año siguiente, le otorgaron el merecido título de Comendador de la Orden del Sol en Perú, así como distintas condecoraciones de la República Argentina. Fue nombrado Doctor Honoris Causa por las universidades de Cuyo, Mendoza (1956), de Colombia (1963), de Columbia (1971), de Oxford (1971), y de Michigan (1972). Otras universidades que lo distinguieron con ese grado fueron la de Cincinatti (1976), la de Santiago de Chile (1976), la de Tucumán (1977), la Sorbona (1978), la de Harvard (1980), la de Puerto Rico (1980) y la de Roma (1984).
Un objetivo muy loable de la fundación internacional es la creación de premios y reconocimientos a escritores noveles a fin de estimular su vocación escritural.
En 1970, BORGES ACEVEDO recibió uno de los galardones que -a nuestro parecer- más feliz lo hicieron: el premio Literario Interamericano de San Juan Pablo. Asimismo, recibió el premio Interamericano de Literatura “Matarazzo Sobrinho,” otorgado por la Fundación Bienal del Estado de San Pablo, Brasil. En 1971, el gobierno del Estado de Israel le concedió el premio Jerusalén a raíz de su fructífera amistad con el primer ministro David BEN-GURIÓN. Posteriormente, en 1973, durante el gobierno del presidente Luis ECHEVERRÍA ÁLVAREZ, BORGES ACEVEDO recibió el premio Alfonso REYES en México.

La lista de premios, reconocimientos, condecoraciones de Jorge Francisco Isidoro Luis es larguísima y denota el incuestionable reconocimiento que en los círculos literarios, académicos y culturales gozó el bardo argentino. ¿La Academia Sueca le quedó a deber el Premio Nobel de Literatura?, desde nuestro punto de vista, -como lectores de BORGES ACEVEDO- no lo creemos. Los galardones a MISTRAL, ASTURIAS, NERUDA, GARCÍA MÁRQUEZ, PAZ, VARGAS LLOSA -por mencionar a los latinoamericanos- reconocieron tradiciones literarias e intelectuales muy valiosas e inigualables. Sin embargo, también hubo otros escritores y escritoras latinoamericanos que no recibieron el Premio Nobel de Literatura y no por ello su obra deja de ser menos reveladora, destellante, luminosa.
En nuestro caso, tenemos la seguridad, certeza y confianza de que el legado de Jorge Francisco Isidoro Luis y
María KODAMA está muy bien resguardado.
El premio que los lectores de Jorge Francisco Isidoro Luis sí le otorgamos
En nuestro caso, cuando descubrimos la obra de BORGES ACEVEDO realmente (re)conocimos a un autor que nos impelió a adentrarnos en los fascinantes laberintos literarios. Nuestro descubrimiento de la obra de Octavio PAZ fue uno de nuestros primeros acercamientos a la literatura erudita, cosmopolita; similar a la del bardo argentino. Por ello, la obra de BORGES ACEVEDO, nos resultó destellante al (re)encontrar a la tradición literaria en la que la imaginación se desvela la rosa de los vientos del lector. Amantes de las letras de autores como TOLSTÓI o DOSTOYEVSKI, la obra de BORGES ACEVEDO nos impelió a reconocer, abrevar y valorar otra tradición literaria.
Actualmente el Consejo de Administración de la Fundación lo integran: la dra. María Victoria KODAMA, presidenta; el lic. Fernando FLORES MAIO, vicepresidente, el dr. Matías KODAMA, secretario y la dra. Mariana del Socorro KODAMA, tesorera. Mientras que, como vocales de la fundación, fungen el dr. Lucas Martín ADUR NOBILE, la dra. María Belén KODAMA, la dra. María Eugenia VIDAURRE y el dr. Fernando Óscar SOTO.
A Jorge Francisco Isidoro Luis BORGES ACEVEDO también lo premiamos sus lectores cada vez que lo elegimos -indubitable y gozosamente- por sobre cualquier otro autor. Cuando volvemos a su obra, una, y otra, y otra vez para descubrir aquella idea, aquella imagen o aquel consejo que necesitábamos ver, escuchar y (re)conocer. Un autor no lo significan los premios, las condecoraciones o los reconocimientos; un autor lo significamos los lectores que en él descubrimos un iluminante destello. Si algo, BORGES ACEVEDO nos ha enseñado a sus lectores, justamente es a ser lectores atentos, felices y, sobre todo, agradecidos.

La Academia Sueca no se equivocó al no entregar su valioso reconocimiento a BORGES ACEVEDO. La Academia Sueca nos legó la responsabilidad de (re)conocer al hombre -con sus luces y sus sombras- que existe más allá del erudito escritor argentino. Personalmente, celebramos, premiamos y gozamos a BORGES ACEVEDO cuando volvemos a sus luminosas ideas, a sus imágenes, a su incalculable legado intelectual, cultural y artístico. Mirar al hombre de carne y hueso que alguna vez fue Jorge Francisco Isidoro Luis, también es un reconocimiento al escritor que nos enseñó a descubrirnos a través de su universo.
María KODAMA SCHWEIZER, hija de doña María Antonia SCHWEIZER y de don Yosaburo KODAMA vio la luz del mundo el 10 de marzo de 1937.
A los lectores de BORGES ACEVEDO nos queda estar atentos al trabajo de la ilustrísima fundación internacional que lleva el nombre de nuestro bardo argentino. La sabiduría de la mujer de Jorge Francisco Isidoro Luis, María KODAMA, al haber constituido dicha fundación, es un tesoro que debemos proteger y salvaguardar. Los hombres y las mujeres que trabajan arduamente para que la fundación internacional continue divulgando y promoviendo la obra de BORGES ACEVEDO merecen el más profundo reconocimiento de nuestra parte. Al final, los mejores frutos que la fundación cosechará será atestiguar cómo los lectores de Jorge Francisco Isidoro Luis, somos capaces de reproducir su legado.

Nuestra contribución al legado borgeano
Desde IP Consultores velaremos para que la voluntad de la familia BORGES KODAMA atestigüe la multiplicación de los frutos de su inigualable amor cada día. Confiamos en que el trabajo de la fundación internacional permita expandir su visión sobre el legado de Jorge Francisco Isidoro Luis y recoja también el de las mujeres y el de los hombres que amó. Entre ellas se encontraron la misma Frances Anne HASLAM, doña Leonor Rita ACEVEDO, su hermana Norah, y por supuesto, María. Entre ellos se encontraron sus admirados abuelos Francisco, Isidoro, su padre Jorge Guillermo, además de la extensa lista de sus amigos a quienes amó inigualablemente.
Del amor entre la familia BORGES LAFINUR y la familia ACEVEDO SUÁREZ pudo ver la luz Jorge Francisco Isidoro Luis y Leonor Fanny BORGES ACEVEDO.
Jorge Luis Francisco Isidoro BORGES ACEVEDO no es más que el fruto de los afectos, el amor y la amistad de los hombres y de las mujeres que lo circundaron. Por ello -como sus lectores agradecidos- creemos que la fundación internacional haría una gran contribución en reivindicar a las personas que anduvieron junto al poeta. Desde México, en la medida de nuestras posibilidades, haremos todo lo posible para que cada uno de los objetivos de la fundación se cumpla puntualmente. Y que al final -tal y como lo hubiera deseado Jorge Luis Francisco Isidoro- su legado no sólo se reduzca a su obra, sino que permita reconocer felizmente a quienes, en su ayer, en su presente y en su mañana lo acompañaron, lo acompañan y lo acompañarán. Por último, la gran lección enseñada por BORGES ACEVEDO es que la Eternidad no es más que un tránsito que se vive, se disfruta y se padece junto al irrefrenable Tiempo.
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