Por Jorge Antonio OLVERA MATEOS
En esta ocasión, tenemos el gusto y el honor de entrevistar a un ingeniero mexicano muy exitoso que ha alcanzado todas y cada una de sus metas personales y profesionales. El ingeniero Rubén REYNA nos comparte parte de su historia sobre la nueva etapa de su carrera en la que ha decidido incursionar como emprendedor. Egresado del Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey, con una Maestría de la Universidad de Harvard, cuenta con una amplia trayectoria internacional en L´Oréal. Además de todos los valores profesionales de Rubén REYNA -para nosotros- uno de sus mayores logros es ser un hombre honesto, comprometido y muy generoso.
Soy Rubén Reyna: papá, esposo y tenista de corazón. Pasé 15 años en L´Oréal desarrollando productos y hoy estoy construyendo TEchNNIS, un estudio de tenis indoor en la Ciudad de México.
Quizá otro de sus mayores éxitos sea la bella familia que ha formado junto a su esposa, Elizabeth de la ROSA y su pequeño hijo. El iluminante ejemplo y testimonio de Rubén REYNA es uno que, sin duda alguna, nos inspira a todos quienes hemos tenido la fortuna de coincidir con él en su camino. Conozcamos más sobre su trayectoria y esperamos pronto tener más noticias sobre el negocio que ha comenzado a construir en este momento de su carrera. Damos paso a esta entrevista con Rubén REYNA, para que cada vez más mexicanos se sientan inspirados a dar ese paso y convertirse en los forjadores de su propio destino.

- Estimado Rubén REYNA, cuéntanos ¿Quién eres? ¿Cuál es una de tus mayores virtudes y cuál es uno de los rasgos de tu personalidad con el que tienes que trabajar día a día para superarlo? ¿Cuál es tu formación y cuál ha sido tu experiencia profesional en el ámbito de la industria cosmética?
Soy Rubén Reyna: papá, esposo y tenista de corazón. Pasé 15 años en L’Oréal desarrollando productos y hoy estoy construyendo TEchNNIS, un estudio de tenis indoor en la Ciudad de México. Mi mayor virtud es armar equipos y hacer que las cosas pasen. Me gusta entender un problema a fondo, juntar a la gente correcta y empujar hasta que el producto llegue al anaquel o, en este caso, a la cancha. Vengo de la ingeniería y de 15 años de procesos, y mi instinto es analizar una decisión hasta sentir certeza. Como fundador aprendí que la certeza casi nunca llega: hay preguntas que se resuelven con un Excel y otras que solo se resuelven probando. Hoy mi trabajo es calcular el riesgo y después, apostar por mí.
El peor escenario casi siempre es menos malo de lo que imaginas: si te va mal, regresas con una experiencia que el mercado valora mucho, porque se aprende decidiendo, no observando.
Estudié Ingeniería Mecánica Eléctrica en el Tec de Monterrey y después la maestría en Management en Harvard. En L’Oréal dirigí el desarrollo de producto para Hispanoamérica, después el de Maybelline para mercados emergentes desde Nueva York y, finalmente, el de Haircolor para Norteamérica. En mi trabajo vivía entre entender la parte de marketing y la parte técnica para pasar de una idea a un producto tangible: lanzamientos, costos, proveedores, negociación y mucha coordinación entre equipos. Justo lo que hoy hago como emprendedor.

- Tu carrera profesional es muy connotada, trabajaste para L´Oreal donde desarrollaste distintos productos para las marcas Maybelline, Garnier y L´Oreal París. ¿Podrías contarnos acerca de esta parte de tu carrera profesional? ¿Cuáles son las lecciones más importantes que aprendiste durante esta etapa de tu trayectoria?
Fueron 15 años muy intensos y los volvería a vivir. Trabajé en México, Nueva York y New Jersey, con equipos de muchos países. La etapa de Maybelline en Nueva York fue probablemente la mejor de mi carrera: mucha velocidad, mucha exigencia y gente muy buena alrededor. Me llevo tres lecciones:
El consumidor decide. Puedes tener la mejor fórmula del laboratorio, pero si la persona no la entiende o no la siente en los primeros segundos, no funciona. En TEchNNIS es igual: si la primera clase no se siente bien, nadie regresa. Decidir sin tener todos los datos. En un lanzamiento la fecha no se mueve, y tienes que elegir fórmula, empaque y proveedor con la información que tienes. Decidir, medir y ajustar sobre la marcha es justo lo que más uso hoy como fundador. Liderar es escuchar. Durante mucho tiempo mi estilo fue resultados primero. Con los años aprendí que un equipo que se siente seguro para decir lo que piensa da mejores resultados que uno que solo ejecuta.

- A partir de septiembre de 2026 decidiste dar un giro en tu carrera profesional e iniciar con tu propio negocio, ¿Cuéntanos qué te hizo tomar esta decisión luego de haber tenido una carrera meteórica -y muy exitosa- en la industria cosmética? ¿Cómo ha sido ese tránsito de una compañía trasnacional al ámbito del emprendimiento?
Mi último día en L’Oréal fue el 11 de septiembre de 2026, pero la decisión venía de antes. Emprender siempre estuvo en mi lista. Lo que cambió fue la pregunta. Durante casi 15 años la pregunta fue cuál es el siguiente puesto. Eso cambió un verano en Boston, durante la maestría, en una clase de emprendimiento en la era de la inteligencia artificial. En pocas semanas pasé de una idea a un prototipo funcionando. Ahí entendí que la IA bajó muchísimo las barreras para empezar algo propio: lo que antes tomaba meses y un equipo completo, hoy lo puedes probar en semanas.
Estudié Ingeniería Mecánica Eléctrica en el Tec de Monterrey y después la maestría en Management en Harvard.
También conocí un estudio de Harvard Business School que me dio mucha seguridad: Los ejecutivos vueltos emprendedores que regresan a un empleo tradicional lo hacen en un nivel equivalente a dos años y medio más de experiencia. Salir del mercado no te cierra la puerta; muchas veces te deja mejor posicionado. Así que la pregunta cambió. Ya no era ¿qué pasa si fracaso?, sino ¿qué pierdo si nunca lo intento? Al regresar a México encontré la respuesta. Había logrado lo que quería en desarrollo de producto y ya no estaba aprendiendo como antes. Para mí, el momento de irte no es cuando estás mal. Es cuando aprendes más afuera que adentro.

No fue fácil, y da miedo. Durante un tiempo quise mantener todas las puertas abiertas; incluso pensé en un trabajo de medio tiempo como respaldo. Pero un negocio a medias da resultados a medias. La tranquilidad llegó cuando me comprometí al 100%: firmé el contrato del local en Olivar de los Padres, donde estará TEchNNIS unas semanas antes de mi último día en L’Oréal. Pasar de una trasnacional a emprender cambia todo, pero lo más grande es la distancia entre una decisión y su consecuencia. En una trasnacional tienes un equipo para todo y el riesgo se comparte. Aquí el equipo eres tú: en una misma semana negocio un contrato, hago fila en la CFE y elijo el piso de la cancha. Si me equivoco, yo soy el único 100% responsable. En mi primer mes como fundador tomé más decisiones de consecuencia que en mi último año en el corporativo, y eso acelera el aprendizaje como nada. Lo que sí me traje de L’Oréal fue la disciplina de trabajar con un plan, medir y ajustar.
Trabajé en México, Nueva York y New Jersey, con equipos de muchos países. La etapa de Maybelline en Nueva York fue probablemente la mejor de mi carrera: mucha velocidad, mucha exigencia y gente muy buena alrededor.
- Luego de tu estancia en los Estados Unidos de América, decidiste fundar TEchNNIS ¿qué fue lo que te llevó a tomar esta decisión? Por favor, cuéntanos, ¿qué es un estudio de tenis indoor? ¿qué es lo que desde TEchNNIS se ofrece de novedoso a sus clientes?
La idea nació en Estados Unidos. Allá los estudios de tenis indoor ya son parte de la rutina deportiva y visité varios. En uno entrenamos mi esposa, mi hijo y yo al mismo tiempo con un coach, cada quien a su nivel, y funcionó para los tres. Salimos felices. Ahí pensé: esto no existe en México y debería existir. Un estudio de tenis indoor es un espacio cerrado, más compacto que una cancha, diseñado para practicar. No dependes del clima, no tienes que conseguir cancha en un club ni coordinarte con alguien para jugar. Llegas a tu horario y entrenas. En TEchNNIS hay tres formas de jugar:

- Clases grupales con coach y música, para que cada sesión se sienta como un buen entrenamiento, con tu grupo y en tu horario fijo de cada semana.
- Clases privadas y semiprivadas para quien quiere acelerar su aprendizaje.
- Práctica libre para llegar con quien quieras y jugar a tu ritmo.
Lo nuevo está en la experiencia. Tomamos lo mejor de los estudios boutique de ejercicio (la energía, la música, la comunidad) y lo llevamos al tenis. La tecnología está ahí para que practiques más en menos tiempo, pero no es el centro: lo que buscamos es que salgas contento y con ganas de regresar. Que aprender tenis se sienta bien desde el primer día, para adultos y para niños.
Mi último día en L´Oréal fue el 11 de septiembre de 2026, pero la decisión venía de antes. Emprender siempre estuvo en mi lista. Lo que cambió fue la pregunta.
- El tenis es un deporte que disfrutamos en los distintos torneos nacionales e internacionales, ¿Podrías decirnos algunas de las ventajas de practicar este deporte en la actualidad? Desde tu propia experiencia como tenista, ¿Qué beneficios individuales y sociales trae consigo este deporte?
El tenis es un deporte para toda la vida. Lo puede empezar un niño de seis años y lo puede seguir jugando un adulto de setenta. Pocos deportes te acompañan tanto tiempo. Y no es solo una frase. Un estudio que siguió a miles de personas durante 25 años encontró que el tenis era el deporte asociado con más años de vida: casi diez más que una persona sedentaria. Tiene sentido. Usas todo el cuerpo, coordinas ojo, cuerpo y mente en cada golpe, y tomas decisiones en fracciones de segundo. Cada punto es una decisión con consecuencia inmediata, y esa parte me ha servido mucho fuera de la cancha.

En lo individual, te pone en forma sin que lo sientas como obligación, porque estás pendiente de la pelota y no del reloj. También entrena la cabeza: concentración, paciencia y saber manejar la frustración cuando un punto no sale. En lo social, el tenis no se juega solo. Siempre necesitas a alguien del otro lado, y eso genera amistades, comunidad y tiempo en familia. Para mí es justo eso: un deporte que comparto con mi esposa y con mi hijo, y que me ha llevado a conocer gente y lugares que de otra forma no habría conocido.
El tenis es un deporte para toda la vida. Lo puede empezar un niño de seis años y lo puede seguir jugando un adulto de setenta. Pocos deportes te acompañan tanto tiempo.
- En IP Consultores, creemos que, en general, cualquier negocio o empresa puede comenzar como un sueño; sin embargo, su materialización y ejecución implican un arduo trabajo que conlleva mucho tiempo y esfuerzo. Por favor, comparte con nosotros, ¿Cómo ha sido este tiempo desde que comenzaste a construir TEchNNIS? ¿qué retos legales, administrativos u operativos has enfrentado para poder echar a andar tu propio negocio?
Es el proyecto en el que más he aprendido, porque ahora el capital, el tiempo y las decisiones son míos. Cuando me equivoco no hay a quién pasarle la cuenta, y eso hace que cada error enseñe el doble. Lo veo así: o me sale, o aprendo. Los retos más grandes han sido:
El nombre y la marca. El proyecto empezó con otro nombre. Al revisarlo con un abogado de propiedad intelectual vimos que iba a ser difícil registrarlo, y además a la gente le costaba entenderlo. Cambiarlo a tiempo fue de las mejores decisiones que he tomado. Hoy el nombre y los logos ya están en trámite de registro ante el IMPI, antes de abrir.
El local y el contrato. Encontrar el espacio correcto tomó tiempo, y negociar el contrato todavía más. Aprendí a no firmar nada sin protecciones claras, aunque eso signifique decir que no y buscar otra opción.
Permisos y servicios. Entre la alcaldía, protección civil y la CFE hay muchos trámites que dependen unos de otros. Si uno se atrasa, se atrasa todo.

- La propuesta. Empecé con una idea muy centrada en tecnología y medición. Al contrastarla con mi propia experiencia como cliente de estudios boutique, la cambié: primero ejercicio, diversión y aprendizaje; la tecnología, como apoyo. También revisé que el negocio fuera rentable incluso en escenarios conservadores. Y todos los días me pregunto qué más podemos hacer para darle más valor al cliente, y cómo capturar una parte justa de ese valor.
- Rodearme de las personas correctas. Arquitectos, constructores, gestores, abogados. Elegir con quién trabajar es casi tan importante como el plan.
Lo que más me ha ayudado es manejarlo como un lanzamiento de producto: cronograma con ruta crítica, reporte semanal y decisiones rápidas cuando algo no funciona.
Me gusta entender un problema a fondo, juntar a la gente correcta y empujar hasta que el producto llegue al anaquel o, en este caso, a la cancha.
- Estimado Rubén, en IP Consultores sabemos que cualquier negocio atraviesa por diferentes etapas; en el caso de TEchNNIS, se encuentra en el comienzo, ¿cuál es la misión y la visión de TechNNIS en este momento de la empresa? ¿podrías contarnos sobre las metas de tu empresa en el corto y mediano plazo?
Nuestra Misión consiste en aprender y practicar tenis sea accesible y se sienta bien desde el primer día, para adultos y niños. Mientras que la Visión de TEchNNIS implica que sea el lugar donde la gente se enamora del tenis, y llevar ese modelo a más ciudades.

En el corto plazo, la meta es abrir bien. Hacemos el soft launch en enero de 2027 y los primeros meses serán para escuchar a los clientes, ajustar las clases y construir una comunidad que regrese cada semana. Los niños van a ser un segmento muy importante desde el inicio. En el mediano plazo, esta primera sede es nuestra prueba. La meta no es solo que funcione, sino que funcione sin depender de mí en el día a día. Cuando eso pase, sabremos que el modelo se puede replicar, y el siguiente paso será abrir más.
Tiene sentido. Usas todo el cuerpo, coordinas ojo, cuerpo y mente en cada golpe, y tomas decisiones en fracciones de segundo.
- Finalmente, Rubén, luego de conocer sobre TEchNNIS nos gustaría que les dieras algún consejo a los emprendedores que quieren iniciar con su propio negocio, ¿qué puedes aconsejar a aquellos emprendedores que aún no se atreven a dar el primer paso en la construcción de su propio negocio? ¿Cómo podrías alentarlos para dar el siguiente paso?
Que nunca te vas a sentir 100% listo. Yo esperé años el momento perfecto y no llegó. Lo que sí puedes hacer es medir tu riesgo. El peor escenario casi siempre es menos malo de lo que imaginas: si te va mal, regresas con una experiencia que el mercado valora mucho, porque se aprende decidiendo, no observando. Haz tus números: cuánto puedes perder y cuánto tiempo puedes sostenerte. Cuando lo sabes, el miedo se vuelve un número. Y luego, cuatro cosas prácticas:
Pasé 15 años en L´Oréal desarrollando productos y hoy estoy construyendo TEchNNIS, un estudio de tenis indoor en la Ciudad de México.
Protege tu marca desde el inicio. Antes de imprimir un logo o abrir una cuenta en redes, revisa que puedas registrar el nombre. Cambiarlo después cuesta mucho más. Empieza en pequeño, pero empieza. Valida tu idea, platica con clientes reales y arma una primera versión que te permita aprender sin jugarte todo. Rodéate de gente que sepa más que tú en lo que no dominas, y pide ayuda sin pena. Decidir es renunciar. Vas a tener muchas ideas. Escoge pocas y comprométete con ellas por completo. Y si tienes miedo, está bien. Yo también lo tengo. El miedo no se va; aprendes a avanzar con él.

El éxito personal, profesional, laboral, comercial o corporativo no es producto de la suerte, de la fortuna, ni del azar. No hay fórmulas mágicas para alcanzar el éxito profesional, personal, laboral o corporativo, tan sólo hay decisiones correctas que se toman en el momento oportuno. Los profesionistas exitosos como Rubén REYNA son quienes han sabido identificar las oportunidades en el momento oportuno, mantenerlas en la mira y luchar hasta alcanzarlas. Trabajar con enfoque, obstinación y perseverancia, sin perder el tiempo en nimiedades, hasta alcanzar las metas que se proponen es lo que diferencia a un profesionista exitoso de los demás.
También conocí un estudio de Harvard Businness School que me dio mucha seguridad: Los ejecutivos vueltos emprendedores que regresan a un empleo tradicional lo hacen en un nivel equivalente a dos años y medio más de experiencia.
Para IP Consultores, es un honor ser parte del equipo de TechNNIS y contar con la confianza y el respaldo de su artífice: Rubén REYNA. Sabemos que TechNNIS alcanzará el éxito que se ha propuesto desde ahora y también que será un gran ejemplo en la historia del emprendimiento mexicano. Confiamos en que este negocio liderado por Rubén REYNA sea un ejemplo paradigmático de los ecosistemas de innovación y emprendimiento. Finalmente, esperamos con entusiasmo, poder acompañarlos el día de la inauguración de su espacio ya que -para nosotros- será un honor atestiguar ese iluminante evento.
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